jueves, 12 de julio de 2007

Cuento infantil "La gota mágica"



" ¡No me tragues!". Carlos se detuvo. Miró atentamente su pequeño vaso de color celeste.

¿Qué habia sido eso?, volvió a mirar al fondo... no habia nada. De nuevo se dispuso a beber.

"¡ No me bebas!". Otra vez esa voz que salía del recipiente. Carlos miró fijamente y vació el contenido que quedaba en el vaso sobre la mesa.


"¡Gracias!". La vocecilla salía de una gota de agua. Carlos se quedó sorprendido, ¡ estaba hablando con una gota de agua!. La veía perfectamente, tenía dos ojitos y una diminuta boca.

"Pero, ¿cómo puedes hablar?"- preguntó el niño-.


"Soy una gota mágica" -respondió la pequeña gota. "El hada de los siete ríos me ha hechizado para poder hablar y recorrer este largo camino. ¡Necesito tu ayuda!"- dijo la gota.


-"¿Pero qué te pasa?"- preguntó muy asombrado Carlos.


-Verás...mi familia y yo estamos muy tristes. Antes vivíamos en el gran río. ¡Era enorme!. Casi no podíamos nadar desde una orilla a la otra. El agua era cristalina y estaba muy rica. Vivíamos junto con unos preciosos peces de colores: rojos, verdes, plateados... Incluso los días de calor los árboles se inclinaban hacía el río y daban sombra. Las personas también venían a nadar y a refrescarse con nosotros.


Pero un día todo cambió. -se entristeció la pequeña gota-. El malvado liquido negro nos inundó. Recorría todo el rio. Nuestro hogar se volvió oscuro y siniestro. Los peces escaparon en cuánto pudieron. Desde entonces las personas ya no vienen a bañarse ni a jugar con nosotros.


-" ¡Qué pena! "- respondió el niño.


- Pero lo que aún me pone más triste - dijo la gota- , es que las personas que antes jugaban y se bañaban en nuestro río son las mismas que ahora lo ensucian y contaminan y las culpables de que ahora nuestro hogar sea un sitio muy triste.


- "¿Las personas?"- preguntó Carlos.

- La gota asintió. Por eso tienes que ayudarme, -dijo-. Ese líquido negro es suciedad que llega a nuestro río. Para evitarlo tienes que contar a todos que tienen que respetar el medio ambiente, que la basura y la suciedad no pueden tirarse ni en agua, ni en el campo, ni en el suelo... Hay que ponerla en esos contenedores que vemos por la calle.


- "¡Lo haré"- dijo el niño. "¡ Se lo diré a todos mis amigos"!


- "¡Gracias!" - exclamó la gota. Si todos lo hacéis, el río volverá a estar limpio y todos podremos volver a jugar y a bañarnos juntos... ¡gracias!




Dedicado a mis dos niños, el de 4 y el de 23 años.



5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Aquelarre,
me parece un cuento muy bonito y muy tierno. Espero que todos, aunque no seamos ya tan niños, tomemos ejemplo!

Aquelarre : D dijo...

Hola!!

Muchisimas gracias, me alegra que

te haya gustado. Más adelante

pondré algunas cosillas del estilo.

Muxos bs!

Niño de 23 años dijo...

Hola Aquelarre!!

Que bonito el cuento!! Espero que todos tomemos parte en esto... Me gustaria que esto del cambio climatico en el futuro solo sea algo como el efecto 2000... muy sonado pero nunca llegaron a producirse catastrofes...

Aquelarre : D dijo...

Hola!!

Ojalá sea así. Si todos ponemos nuestro granito de arena seguro que podemos conseguir grandes cosas. Muchisimas gracias por tu comentario!! ; )

Anónimo dijo...

HOLA QUE TAL ESTABA BUSCANDO UN CUENTO SOBRE EL CAMBIO CLIMATICO Y ME GUSTO MUCHO ESTE... SABES TRABAJO CON ALUMNOS DE EDCUCACION ESPECIAL, Y BUENO UNA ALUMNITA CONTARA ESTE CUENTO, PERO ME GUSTARIA SABER EL NOMBRE DEL AUTOR, PARA MENCIONARLO.... GRACIAS